La instalación de siete bases militares norteamericanas en Colombia puede parecer idílica. Claro, seguramente los US Army llegarán en gloria y majestad -al más puro estilo Hollywoodense- para salvar en forma heroica al continente del narcotráfico. Todos los niños querrán tener los GI Joe’s con los que antaño jugábamos y se venderán banderas y chapitas con la “american flag”.
Pero la realidad es otra. Lamentablemente, la historia los condena, y si hay algo que hoy más que nunca debe tener presente nuestro querido Barack, es que Latinoamérica dejó de ser el pueblo al sur de Estados Unidos.
A la vez, es imposible no contradecirse. ¿Hasta qué punto será una decisión netamente Colombiana? ¿Habrá cedido Uribe a presiones extranjeras? ¿Se trata de Chávez, del narcotráfico o del petróleo? Vamos por parte.
Siempre existirá la duda de si Estados Unidos es capaz de actuar de buena fe. La superpotencia jamás ha dado puntada sin hilo, entonces ¿por qué habría de hacerlo en esta ocasión? Recordemos que el vecino de Colombia, actualmente posee la fuente de energía más apetecida. Por lo tanto, perfectamente podríamos presumir que están buscando cualquier excusa para intervenir. Si no me cree, acuérdese de la soberana mentira creada para invadir Irak.
Más allá de lo anterior, la seguridad regional también se verá afectada. Y es este quizás el punto más importante a reflexionar.
Hoy, la seguridad se ha vuelto interdependiente. Si un país aumenta su dotación de armas, el otro se sentirá amenazado, y por consiguiente, hará lo mismo. Es casi homologable a las carreras armamentistas de las guerras mundiales.
Si no queremos que suceda esto, entonces es imposible apoyar la presencia norteamericana en un país que debiera jactarse de su soberanía. No podemos dejar que el resto de las naciones “prenda como caminito de pólvora” y termine estallando en lo peor. Lo mejor será, unir fuerzas y en base a estatutos claros y comunes a todos, se configure una red de apoyo continental, para no caer otra vez, en un intervencionismo que impide que seamos estados desarrollados.
Mientras, pongámosle un poquito de música a la vida...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario